DEJA DE SUFRIR

Comienza con estos ocho pasos.

Nuestro sufrimiento está directamente relacionado con los cuentos que nos contamos. Sufrimos por lo que nos decimos que ocurre, y también cuando anticipamos lo que creemos que va a ocurrir.

Modificar la interpretación de lo que nos sucede o “va a suceder” nos coloca ya en otro lugar.

El hecho de decidir desde tu libertad cambiar cómo ves y entiendes tu realidad, te llena de poder y comienza a aliviar tu sufrimiento.  Porque el cambio de gafas, el cambio de visión, el cambio de cuento, el cambio de creencias nos asegura un cambio en nuestra emoción y también la oportunidad del cambio de nuestra respuesta ante la situación.

Sufrimiento no es lo mismo que dolor.  Sufrimos en muchas ocasiones cuando negamos el dolor, cuando luchamos contra él, cuando no aceptamos esa emoción. La actitud con la que decidimos afrontar y experienciar las emociones condiciona nuestro nivel de sufrimiento.

No quiero banalizar, ni dar “recomendaciones mágicas”.  Yo he sufrido, he transitado por épocas oscuras y sé que no siempre resulta sencillo ver de nuevo la luz y conectar con posibilidades distintas.  No es sencillo, pero sí merece 100%  la pena intentarlo, y lograrlo. 🌟

En la entrada de hoy comparto contigo los 8 pasos que he seguido, sigo, y que camino junto a mis clientes para dejar de sufrir.

1. Decide dejar de sufrir y atrévete a salir de tu zona de confort.

2. Cambia tu interpretación de la realidad.

3. Deja de luchar, acepta lo que es. Confía en el cambio.

4. No te anticipes, el único lugar donde puedes actuar es en tu presente. No podemos actuar sobre el pasado ni en el futuro.

5. Identifica el `para qué´ de tu sufrir. ¿Qué función tiene? ¿Qué mensaje te trae?

6. Conecta con tu emoción, libérala y agradece el aprendizaje.

7. Flexibiliza tu mente, desarrolla tu empatía, sé compasivo.

8. Hazte responsable de lo tuyo. Pasa de ser víctima a liderar tu vida. Diseña tu plan y pasa a la acción.

Si necesitas compañía y guía para darlos, pide ayuda.  Atendernos a nosotros mismos y pedir ayuda y apoyo cuando lo necesitamos es un acto de autoamor.

¿Qué haces tú para aliviar tu sufrimiento?

Compártelo en comentarios, seguro que es muy valioso.

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